Agustín Remesal nos cuenta la historia del escultor zamorano Baltasar Lobo. En 1910, este artista nace en el seno de una familia humilde, demostrando grandes habilidades para el dibujo y el modelado desde la infancia. Su formación en Bellas Artes se financió mediante becas que le fueron concedidas entre Valladolid y Madrid, permitiéndole asistir a las clases del Círculo de Bellas Artes. Es durante estos años de aprendizaje cuando conoce las obras de Picasso, Dalí y Miró, artistas por los que sentirá gran admiración a lo largo de su vida. Durante la guerra civil se encontraba en Madrid, donde defendió la república junto a su esposa Mercedes Comaposada, una de las fundadoras de la revista Mujeres Libres.

Tras el fin de la guerra, se ve obligado al exilio a Francia, donde vivirá por varias ciudades hasta establecerse en Paris. Allí comenzará una amistad con Pablo Picasso y trabajará en el taller del escultor Henri Laurens durante varios años, adquiriendo su destreza con el trato de las formas y los volúmenes.

No es hasta 1984 cuando celebra su primera exposición en Zamora, obteniendo el Premio Nacional de Artes Plásticas de España al año siguiente. En 1993 Baltasar muere, estando aún inmerso en un proyecto museográfico para Zamora. Desde entonces su estilo y obras han aumentado su valoración, y este documental sobre su vida es una muestra de la creciente veneración de su talento.

El director, Agustín Remesal, ha desarrollado su carrera en la Radio Nacional de España, y en Televisión Española. Periodista y escritor, ha trabajado internacionalmente en ciudades como París, Nueva York, Londres, Lisboa y Jerusalén. El largometraje pertenece a la Fundación Baltasar Lobo, por lo que si te lo perdiste en la Seminci, no te preocupes, será destinado para su proyección dentro del museo del artista, en la Casa de los Gigantes de Zamora.

 

Sitio web oficial Seminci. Baltasar Lobo, la soledad del escultor